1 de julio de 2012

La coordenada exacta

La Reserva de la Biosfera de El Vizcaíno se encuentra en el estado de Baja California Sur, en el noroeste del municipio de MulegéEl límite norte de la reserva está señalado por el paralelo 28º de latitud norte, al oriente, con el Golfo de California, al sur, con el paralelo 26º 30' norte, y al poniente con el Océano PacíficoAbarca una superficie de 2 546 790 hectáreas, lo que representa el 77% de la superficie municipal.
La altitud va de los 0 a los 1985 msnm en los picos más altos de las sierras.
Se extiende desde la Sierra de San Francisco y Santa Marta hasta los islotes y las islas en el Océano Pacífico; abarca el Desierto el Vizcaíno, Guerrero Negro, Laguna Ojo de Liebre, Vertiente de California, Isla Delgadito, Isla Pelícano, Islotes Delgadito, Isla Malcob, Isla San Ignacio, Isla San Roque, Isla Asunción e Isla Natividad.
Su extenso y variado ecosistema incluye zonas áridas, dunas, sierra, montaña, costa, esteros y lagos. 


La historia detrás



La zona de la Reserva del Vizcaíno fue poblada hace 10.000 años por grupos de nómadas que se dedicaban a la pesca y la recolección: Los Cochimíes. Ellos veneraban al berrendo, al venado y al borrego cimarrón; dividían el año en seis estaciones; no construían casas y vivían a la intemperie en los oasis, como el de Kadakamang (San Ignacio). Estos nómadas habitaron esta región hasta aproximadamente el siglo XVI y dejaron un legado de pinturas rupestres que se conservan hasta nuestros días.



El Vizcaíno fue nombrado en honor del explorador español Sebastián Vizcaíno
( Extremadura o Huelva, 1547 o 1548 — Ciudad de México, 1627), que fue también un comerciante, militar y diplomático. Es recordado
por haber sido el primer embajador de España en Japón y por realizar un viaje para cartografíar las costas del océano Pacífico de la actual California.


La Reserva de la Biosfera El Vizcaíno fue decretada Área Natural Protegida el 30 de Noviembre de 1988 por el gobierno federal, a causa primordialmente de que ahí habita una especie en peligro de extinción llamado Berrendo Peninsular, entre otras de importancia como la ballena gris y el borrego cimarrón. Está bajo la administración de instituciones federales y un grupo de empresas privadas con el objetivo de preservar al Berrendo, así como la protección, conservación, mejoramiento, restauración, fomento y manejo de los recursos naturales, con la promoción de la investigación, enseñanza, capacitación y participación de la población local.


La reserva pertenece a su vez a la red internacional "El Hombre y la Biosfera" MAB-UNESCO desde 1993, mismo año en que la UNESCO la incorporó al Patrimonio Mundial, por su valor excepcional y universal como sitio natural. En el 2004 las Lagunas San Ignacio y Ojo de Liebre, se incorporaron a los sitios RAMSAR de la Convención de Humedales de Importancia Internacional. Las pinturas rupestres de las que hablamos al inicio, le dieron a la Sierra de San Francisco el honor de ser declarada también patrimonio de la humanidad.

30 de junio de 2012

¿Cómo se ve El Vizcaíno?

Describiremos algunos los ecosistemas que se pueden apreciar en la reserva, que además de albergar a diversas y maravillosas especies, son todo un espectáculo visual para los visitantes. Primero tenemos los manglares que son una formación vegetal leñosa, densa, arbórea o arbustiva de 1 a 30 metros de altura, 

compuesta de una o varias especies de mangle y con poca presencia de especies herbáceas y enredaderas. Las especies de mangle que lo componen son de hoja perenne, algo suculenta y de borde entero. Brindan una gran variedad de servicios ambientales: son zonas de alimentación, refugio y crecimiento de juveniles de crustáceos y alevines, por lo que sostienen gran parte de la producción pesquera, son utilizados como combustible (leña), poseen un alto valor estético y recreativo, actúan como sistemas naturales de control de inundaciones y como barreras contra huracanes e intrusión salina, controlan la erosión y protegen las costas, mejoran la calidad del agua al funcionar como filtro biológico, contribuyen en el mantenimiento de procesos naturales tales como respuestas a cambios en el nivel del mar, mantienen procesos de sedimentación y sirven de refugio de flora y fauna silvestre, entre otros.  

Seguramente has escuchado sobre los oasis que viajeros afortunados y desesperados encuentran en medio del desierto... Pues en el Desierto del Vizcaíno los podemos encontrar. Un desierto es un bioma que recibe pocas precipitaciones. Tienen reputación de tener poca vida, pero eso depende de la clase de desierto; en muchos existe vida abundante, la vegetación se adapta a la poca humedad y la fauna usualmente se esconde durante el día para preservar humedad. El establecimiento de grupos sociales en los desiertos es complicado y requiere de una importante adaptación a las condiciones extremas que en ellos imperan. 

Un oasis es un paraje de un desierto en el cual se pueden encontrar agua y vegetación. Suelen constituir porciones más o menos extensas de terreno fertilizadas por una fuente de agua en medio de los arenales, lo que los vuelve un 'milagro del desierto'.

Pero quizá lo más impresionante del Vizcaíno sean sus dunas costeras que corresponden a montículos de arena sujetos a la acción del viento. Se encuentran en todas las costas arenosas, a la orilla de ríos, lagos o del mar. Adquieren diversidad de formas y tamaños. Presentan una altura variable, desde menos de un metro hasta centenares de metros. Se encuentran detrás de la zona de la playa donde llegan las mareas mas altas. Estas requieren la coincidencia de tres “ingredientes” para su formación: sedimentos de tamaño adecuado, viento intenso y obstáculos (plantas, rocas, troncos, etc.) Los obstáculos más eficaces son las plantas, ya que crecen a medida que se va depositando la arena. 

Literalmente son el lugar donde el desierto se une con el mar.